jueves, 3 de marzo de 2011

6 - LIBERARSE DE LA CULPA

OBJETIVO :

Para poder liberarnos del sentimiento de culpa, de ira, debemos analizar que es lo que la conforma para identificar lo que es nuestro y desechar lo que no nos corresponde

Aprender a aplicar en mi vida diversas actividades o ejercicios que me ayuden a liberarme del enojo y sentimiento de culpa para lograr mi recuperación interior.



Tal vez parecemos repetitivos, pero es muy importante estar concientes de que para poder lograr una plena recuperación es necesario dejar salir la furia, la ira, el enojo, no debemos negar ni reprimir la furia que sentimos, ahí es donde está nuestro dolor por eso al salir el enojo, saldrá la pena que nos causa ese dolor, por lo tanto, soltar el enojo, manifestar la ira, es fundamental para nuestro proceso de recuperación, una vez que hemos hecho conciente esto, hay muchas formas de expresar el enojo y con ello liberar la ira, el sentimiento de culpa, el resentimiento.

Una forma de sacar la furia, nuestro enojo, puede ser mediante actitudes externas como: arremeter contra un sillón, golpear la almohada con los puños, brincar, gritar, tirar patadas al aire como si patearas aquello que te tiene tan enojado, y externar con palabras que estas furioso, que eso te tiene muy enojado, en fin todo lo que en ese momento te salga, puedes hacer lo que se te ocurra para descargar tu ira, recurre a cualquier acción que transfiera esa energía interior hacia lo externo, haz lo que te parezca más adecuado para ti, lo que quieras, siempre y cuando no te hagas daño ni dañes a otras personas, esa es la diferencia entre actuar con un objetivo que es sanar tu interior o sólo dejarte llevar por la furia sin medir las consecuencias.

Debemos aprender a aprovechar la energía que nos proporciona la furia y el enojo para transformarlos en algo positivo, como pintar un cuadro, limpiar el jardín, ayudar a alguien con sus quehaceres, tapizar las paredes, hacer limpieza de fin de año en junio, barnizar un mueble, ponernos un programa de ejercicios, etc., debemos darnos un tiempo para pensar como y donde podemos usar la energía desatada por nuestra ira y eso será sacar un provecho positivo de algo negativo, tal vez terminemos agotados, pero será un agotamiento positivo, que además de ayudarte a liberar un poco de la carga emocional que tienes, te dejará el provecho de una casa más ordenada, un cuerpo más sano, y hasta un talento descubierto que no te habías dado cuenta que lo tenías.

Uno de los consejos que se nos han dado es escribir sobre nuestras emociones, llevar un diario donde anotemos todo respecto al enojo y la culpa que sentimos sin importar a quien crees que le pertenecen, debemos trasladar al papel todo lo que sentimos, al hacerlo estamos manifestando, exteriorizando nuestros sentimientos y al hacerlo estamos sacando nuestro enojo, si no te agrada la idea de escribir, puedes hacer una grabación, nada más empieza a hablar, permite que tus sentimientos salgan, las palabras, los suspiros, los lamentos e imprecaciones, uno tras otro, sin parar, al igual que cuando se escribe, no debemos corregir nada, ni editarlo, ni pulir tu expresión, sólo di todo lo que en ese momento sientas, después de unos momentos , regresa la cinta y escucha lo que grabaste.



ANALIZA LAS PARTES



Después de escuchar o leer como te sientes, siéntate y analiza tu ira, la mejor manera será analizar de que está formada, separa las partes, localiza sus extremidades, el centro, reconoce el material que la conforma, es como un rompecabezas, que la imagen no tiene sentido mientras las piezas están revueltas en la caja, nada tiene sentido si no se reconstruye, la fuente del enojo, tal vez no sea una sola, sino varias.

Cuando analicemos nuestra ira, las piezas que la conforman una por una, entonces podemos ir colocándolas en el lugar que les corresponde, y así, poco a poco, verás como se reconstruye la imagen total que nos ayudará a identificar lo que es nuestro y desechar lo que no nos corresponde, cuando hallamos terminado de separar e identificar las piezas será hora de realizar un ajuste, un balance de ti mismo.

Piensa en las cosas que te hacen sentir bien contigo mismo y que deseas conservar: virtudes, habilidades, familia, amistades, logros, etc., también piensa en que cosas desearías quitar de tu persona y te arrepientes de hacerlas: apatía, dependencia, sumisión, perfeccionismo, ciertas amistades o aficiones que sabes que no te son positivas, en este análisis debes ser claro contigo mismo, sincero y justo, después de este análisis de tu persona verás que tienes muy pocas razones para no valorarte y que eres mejor de lo que piensas.



ACEPTA LA AYUDA DE TUS AMISTADES

No pases demasiado tiempo sola en este tiempo de recuperación, acércate a tus amistades, frecuéntalas, te darás cuenta que no eres tan mala compañía como te imaginas y que no todos te consideran un desahuciado social, se honesto con tus amistades, cuéntales como te sientes en ese momento, tienen derecho a saber que debes pasar por un proceso, ellas te aman y debes aceptar ese amor que te dan, las buenas amistades merecen la oportunidad de ayudarte.

Debemos hacer lo posible por ayudarnos a eliminar nuestra contaminación emocional, así como decían las abuelas que abriéramos las ventanas para renovar el aire, así nosotros debemos buscar actividades que nos ayuden a renovar ese aire interior, recuerda que necesitamos quemar esa energía negativa que tenemos dentro, dejarla salir, soltarla, necesitamos aprender a relajarnos, debemos intentar poner nuestro cuerpo y nuestra mente a descansar, después de todo lo que hemos vivido en este proceso es necesario hacerlo, buscar un espacio de calma, buscar el equilibrio entre mente, cuerpo y espíritu.

Aunque hemos comentado que debemos permitir que tu enojo brote, es bueno hacerlo cuando estamos solos, o con buenos amigos o en tu grupo de apoyo, pero hay momentos en que no debes hacerlo, por ej. Cuando vayas manejando, en tu trabajo, en un lugar público, no hacerlo cerca de objetos que puedan dañarte o dañar a alguien más, ahora ya sabes que el enojo que sientes es una forma de evitar enfrentarte contigo mismo, piensas que enfrentarte a ti mismo será más doloroso que permanecer aferrado a tu rabia interna, sí, pero piensa que enfrentarte a ti mismo será más difícil y doloroso, pero también increíblemente más útil para ti, aumentará tu poder de recuperación, te ayudará a conocerte más, a saber determinar que es lo que te pasa, será un principio necesario para después aceptarte plenamente.

Aprende a mantener una continua conversación contigo mismo, habla de cómo te sientes, sé sincero, deja la censura fuera, habla de todo: personas, objetos, recuerdos, etc., todo aquello que sientes que te produce molestia y hace que se desate tu enojo, también habla de las culpas que sientes, habla claramente , habla de aquello que creas que haya sido verdaderamente inútil, ponte ante ti mismo el contenido de esa culpa, verbaliza, vocaliza, di con palabras lo tonto que es sentirla, vela como lo que es, nadie puede ser responsable de todo, ni siquiera tú.

Imagina que envuelves tu culpa en un pedazo de tela en una bolsa y que la entierras en el jardín para siempre.

He aquí algunos ejercicios que te ayudarán a descubrir lo que cargas innecesariamente y soltarlo, imagina que:


¿Deliberadamente estás sufriendo a causa de algo sobre lo cuál no tienes control alguno, algo que es totalmente ajeno a ti? : suelta esa brasa que quema tus manos, arroja lejos esa tarántula

¿Te castigas ahora por una culpa no resuelta, algo que sucedió hace mucho tiempo, digamos más de un año o tal vez más?: saca ese fantasma a la luz, el pasado ya pasó, ya no existe ya no puedes cambiar nada de él, ahora estás en el presente, el aquí y el ahora, vívelo, disfrútalo.

Aprende de una buena vez por todas a liberarte de ese sentimiento de culpa que has cargado durante mucho tiempo, y estarás dando un gran paso en tu camino de regreso, acaso el paso definitivo.

CITAS BIBLICAS:
SAB. 5, 6-8 · 14-19 – EL JUICIO
ECLO. 6, 5-17 – LA AMISTAD
ECLO. 10, 6-7 – EL ORGULLO


REFLEXIONES

¿Sientes que ya eres capaz de enfrentarte a ti mismo, como lo has logrado?
¡En este proceso de pérdida que vives te has dejado ayudar, por quién y como?

No hay comentarios.: